Sentir nervios antes de una reunión importante o ante una carga puntual de tareas es algo normal. Sin embargo, cuando el malestar se vuelve constante, aparece incluso antes de comenzar la jornada y empieza a afectar a otras áreas de la vida, puede que estemos ante un problema de ansiedad en el trabajo.
La ansiedad laboral es cada vez más frecuente. Muchas personas describen que sienten angustia los domingos por la tarde, dificultades para dormir pensando en el día siguiente o una sensación continua de presión que no desaparece ni siquiera durante el fin de semana. En estos casos, no hablamos solo de estrés puntual, sino de un estado de activación persistente que puede tener consecuencias en la salud física y emocional.
En este artículo te explicamos qué es la ansiedad en el entorno laboral, cuáles son sus síntomas más habituales y cuándo puede ser recomendable buscar ayuda psicológica.
¿Qué es la ansiedad en el trabajo?

La ansiedad en el trabajo es una respuesta de alarma que se activa ante situaciones que percibimos como amenazantes o desbordantes en el ámbito laboral. Puede estar relacionada con una sobrecarga de responsabilidades, conflictos con compañeros o superiores, miedo a cometer errores, inseguridad profesional o presión constante por rendir.
El problema aparece cuando esta respuesta deja de ser puntual y se convierte en habitual. El cuerpo permanece en un estado continuo de alerta, generando tensión muscular, inquietud, pensamientos repetitivos y dificultad para desconectar. Con el tiempo, la ansiedad laboral puede afectar al rendimiento, a la autoestima y a la calidad de vida fuera del trabajo.
Es importante diferenciar entre un momento de estrés laboral y un problema mantenido de ansiedad. Mientras que el estrés suele estar vinculado a una situación concreta y desaparece cuando esta se resuelve, la ansiedad en el trabajo puede mantenerse incluso cuando no hay una amenaza inmediata.
Síntomas de ansiedad laboral: señales que no deberías ignorar

Los síntomas de la ansiedad en el trabajo pueden manifestarse tanto a nivel físico como emocional y cognitivo. Muchas personas describen una sensación de nudo en el estómago al levantarse, taquicardia antes de entrar a la oficina o una preocupación constante por cometer errores. También es frecuente experimentar irritabilidad, dificultad para concentrarse y una sensación de agotamiento que no mejora con el descanso.
En algunos casos, el malestar se extiende fuera del horario laboral. Pensamientos recurrentes sobre tareas pendientes, miedo anticipatorio ante reuniones o dificultades para disfrutar del tiempo libre pueden ser indicadores de que la ansiedad laboral está ocupando un espacio excesivo en la mente.
Cuando estos síntomas se prolongan durante semanas o meses, es posible que estemos ante un problema que requiere atención. Normalizar el malestar constante con frases como “todos estamos estresados” puede retrasar la búsqueda de soluciones.
Ansiedad en el trabajo y burnout: ¿son lo mismo?

Aunque están relacionados, la ansiedad laboral y el síndrome de burnout no son exactamente iguales. La ansiedad en el trabajo suele estar marcada por la preocupación, la tensión y el miedo anticipatorio. El burnout, por su parte, se caracteriza por un agotamiento emocional profundo, desmotivación y sensación de cinismo o desconexión hacia el trabajo.
Sin embargo, una ansiedad laboral mantenida en el tiempo puede evolucionar hacia un estado de desgaste profesional. Por eso es importante intervenir antes de que el malestar se cronifique.
¿Por qué aparece la ansiedad laboral?

Las causas pueden ser diversas. En algunos casos, el origen está en factores externos como una sobrecarga de tareas, falta de claridad en las funciones, contratos inestables o ambientes laborales conflictivos. En otros, influyen factores personales como el perfeccionismo, la autoexigencia elevada o el miedo intenso a la evaluación negativa.
No siempre es fácil identificar una única causa. A menudo se trata de una combinación entre las características del puesto de trabajo y la forma en que interpretamos o afrontamos determinadas situaciones. Comprender este origen es un paso clave para poder gestionarla de manera adecuada.
¿Qué hacer si tengo ansiedad en el trabajo?

Cuando la ansiedad laboral empieza a afectar al bienestar, es importante no hacerla de menos. Algunas personas intentan soportarla durante meses pensando que desaparecerá sola. Sin embargo, cuanto más tiempo se mantiene el estado de alerta, más difícil puede resultar regularlo.
La terapia psicológica puede ayudarte a identificar qué situaciones activan tu ansiedad en el trabajo, comprender los pensamientos que la mantienen y desarrollar herramientas para gestionarla. Aprender a establecer límites, mejorar la comunicación, trabajar la autoexigencia o entrenar estrategias de regulación emocional son algunos de los aspectos que pueden abordarse en consulta.
Además, el acompañamiento profesional permite valorar si el malestar está relacionado exclusivamente con el contexto laboral o si existen otros factores personales que influyen en la forma de vivir el trabajo.
¿Cuándo acudir a un/a psicólogo/a por ansiedad laboral?

Puede ser recomendable acudir a un/a psicólogo/a cuando la ansiedad en el trabajo es intensa, persistente o interfiere en otras áreas de la vida. Si el descanso no alivia el malestar, si la preocupación ocupa la mayor parte de tus pensamientos o si sientes que has perdido la motivación y la energía, buscar ayuda puede ser un paso importante.
No es necesario esperar a estar “muy mal” para iniciar un proceso terapéutico. De hecho, intervenir en fases tempranas facilita la recuperación y previene que la ansiedad laboral evolucione hacia problemas más graves como el burnout o la depresión.
En Marhela Centro de Psicología en Vitoria-Gasteiz trabajamos acompañando a personas que experimentan ansiedad en el trabajo y dificultades relacionadas con el estrés laboral. Si te sientes identificado/a con lo que has leído, puedes ponerte en contacto con nosotros/as para resolver tus dudas o concertar una primera sesión presencial u online.
